¿Hasta qué punto protegen las mascarillas?

Las mascarillas protectoras son hoy objeto de un gran debate mundial. Desaconsejadas por la Organización Mundial de la Salud y otros organismos sanitarios para la población sana, el ejemplo y los resultados asiáticos, donde en algunos países ya formaban parte de la vestimenta en casos de gripe o similares, están modificando opiniones y costumbres. Mientras el Gobierno español ultima su incorporación general, en Austria son obligatorias para cualquiera que entre en un supermercado, y para cualquiera que salga de su casa en la República Checa y en Eslovaquia. Y en los Estados Unidos, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades estudian la posibilidad de modificar sus directrices contrarias al uso de mascarillas fuera del ámbito clínico o de entornos de riesgo.

Muchos expertos en salud pública ya se han convertido: “Al principio fui muy insistente en que la gente no necesita mascarillas”, declara en The Atlantic Linsey Marr, que investiga la transmisión de enfermedades en el Instituto Tecnológico de Virginia. “Pero he cambiado de opinión debido a la creciente evidencia de que el coronavirus se extiende por el aire mejor de lo que pensábamos”. Varios estudios han comprobado un radio de acción del SRAS-CoV-2 de más de dos metros en habitaciones de contagiados, así como la persistencia del virus durante varios días según las superficies donde haya caído, si bien no está claro si esos virus tienen mucha o nula capacidad de contagio ni la cantidad que se necesita para ello.

Numerosos análisis parecen decantar el debate hacia cierto nivel de protección que confieren las mascarillas siempre que vayan acompañadas de otras medidas como el distanciamiento social y el lavado de manos frecuente. Por un lado, son un símbolo que recuerdan la amenaza exterior y obstaculizan tocarse la cara o chupar un boli, además de reducir la ansiedad social.

 

https://www.diariomedico.com/opinion/jose-ramon-zarate/baile-de-mascaras.html